Fragmentos del libro


Foto 1

El camino ha sido fácil, y tan difícil a la par. Las costumbres, las obligaciones, la vida cotidiana –que nos oprime bajo su yugo–, la rutina, el miedo a los cambios, la presión de la sociedad, la opinión de los demás,…, todo esto nos construye una jaula invisible, en la que nos encerramos voluntariamente. Y en ella pasamos nuestros días. Uno detrás del otro. Aburridos. O frustrados. O amargados. O decepcionados. O desesperados. O desilusionados. O llenos de ilusiones. O expectantes. O todo ello, según el estado de ánimo. Tenemos la llave en la mano y no abrimos la jaula. Preferimos acostumbrarnos a vivir en su interior, e inventamos consoladoras frases como “yo ya he cumplido en la vida”, “no hay otra posibilidad”, o bien “solo es una mala racha que pronto pasará”, para justificar nuestras circunstancias y continuar soportando nuestra situación.

No obstante, en el fondo tenemos pavor. Siempre que nos planteamos salir de la jaula nos vemos confrontados con ese miedo. Temor hacia lo incierto, lo desconocido, la oscuridad, lo extraño. Cada vez que surge una posibilidad de escapar de la jaula, ese pánico nos convence de que en realidad no queremos salir, y hacemos marcha atrás. ¿Un nuevo trabajo, una nueva pareja, un nuevo país, una nueva vida? Siempre podemos elegir no cambiar nada. Por temor. A pesar de que sabemos desde hace mucho tiempo que es algo que deberíamos llevar a cabo. Todo sigue siendo igual. Y de pronto nos acosa un nuevo pánico: que nuestra vida así no tiene sentido, que podríamos estar perdiéndonos muchas cosas, y que quizás ya sea demasiado tarde.

Foto 2

¿Qué tal sería despertarse cada mañana con ganas de vivir? ¿Qué tal sería alegrarse cada día de nuevo al ver la adormilada cara de tu pareja? ¿Qué tal sería tomarse el tiempo para un buen desayuno, no solo los domingos? ¿Qué tal sería alegrarse de ir al trabajo, en el hipotético caso de que seas tan afortunado de tener uno? ¿Qué tal sería no llegar cada tarde a casa totalmente extenuado y desanimado?

¿Qué tal sería sentir con más frecuencia la fuerza de la naturaleza? El rumor del mar, el graznido de las gaviotas, el tintineo de los mástiles de los barcos en el puerto, el olor a salitre y pescado fresco, la agradable caricia del sol de la tarde sobre la piel, la suave arena de una playa, los espléndidos colores de una puesta de sol, el embriagador ambiente de una cálida noche de verano. El silbido del viento en las montañas, el canto de un gallo al amanecer, el trinar de los pájaros, el murmullo de un riachuelo, el aroma de los prados en flor, la fresca brisa en el rostro, el auténtico sabor de la comida casera.

Foto 3

¿A quién no le mueve el deseo interior de poder sentir todo eso?
Y, sin embargo, algo positivo debe aportarnos la jaula. ¿Seguridad?
¿Merece la pena? Seamos sinceros: ¿no esperamos un poco más de la vida?

«Esto no puede haber sido todo», barrunté el día en que mi vida se truncó de golpe. Lástima que tengamos que llegar al límite para despertar…

De repente, una aglomeración de horribles acontecimientos. Una noticia funesta tras otra. Perdí el control. Todo estaba en juego. Ocurrieron cosas que nunca habría podido imaginar, ni en la peor de mis pesadillas.

Estaba justo ahí, donde nunca quise estar. Y la situación todavía empeoró. Estuve al borde del abismo.

Foto 4Hoy me encuentro de nuevo junto al abismo, en una cima de los Alpes de Baviera, con vistas al pintoresco pueblo de Oberstdorf. Si bien, esta profundidad frente a mí no habla de la muerte y del final, como entonces, sino de vida y futuro.

Doy un mordisco a una manzana, y el crujiente sonido me produce un placer inmenso. Acabo de quitarme la camiseta sudada. Le echo un vistazo antes de meterla en la mochila. ¡Hay tanto esfuerzo, sacrificio y superación vinculados a este sudor! Guardo todo ello en la mochila, y me pongo una camiseta limpia. Mi piel se siente a gusto, y yo también.

Me doy cuenta de que hace tiempo hubiera sido incapaz de alegrarme por algo tan insignificante. Una manzana y una camiseta limpia. En este preciso momento no necesito nada más. Si antes hubiera sido consciente de que no es necesario tenerlo siempre todo para poder ser feliz… ¡Una manzana y una camiseta! Me echo a reír. ¡Una manzana y una camiseta! Grito enérgicamente en dirección hacia el valle: «¡¡¡tengo una manzana y una camiseta y soy feliz!!!» Las montañas comparten mi alegría y a través del eco braman que ellas también tienen una manzana y una camiseta y son felices.

Una joven pareja se sienta a mi lado. Él exclama: «¡¡tengo un plátano y soy feliz!!» Ella grita: «¡tengo chocolate y soy feliz!»

Una mujer de unos cincuenta y tantos años se acerca a nosotros, y pronuncia en voz muy alta: «¡tengo agua fresca y soy feliz!»

El maravilloso eco de las montañas llena todo el valle de manzanas, plátanos, chocolate, agua y felicidad.

©Cristina Jimena Marín

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6 pensamientos sobre “Fragmentos del libro”

  1. ¡Tengo mis manos y soy feliz! ¡Tengo amigas y soy feliz!

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  2. ¡Tengo a la autora por amiga, y soy feliz!
    Pero sobre todo, tengo un tesoro teniendola en mi vida. La gran persona que es se refleja en sus escritos. Su frescura, su alegría, esa sonrisa que encandila, esos buenos sentimientos, ese tezón, y tantas otras cualidades… todo eso también sale en sus libros. Son libros positivos, que hacen sonreir nuestros corazones, que nos hacen sentir mejor con nosotros mismos y con los demás. Son libros que alegran la vida, como lo hace la autora. Por todo ello, Cristina, GRACIAS!

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    • GRACIAS Lina, amiga mía, gracias siempre a ti, por estar en mi vida. Las personas como tú, con un corazón tan grande que no os cabe en el pecho, sois las que hacéis de este mundo un lugar mejor: un Club de la Gente Feliz… 🙂

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  3. Tengo mil dificultades y soy feliz, porque estoy vivo. Afortunadamente sé que esto también pasará, en el momento justo que despierte mi instinto de supervivencia. Cuando aprenda a sobrevivir, a renglón seguido aprenderé a vivir y a disfrutar de la vida.

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  4. Rosa Mari Paya Vivas dijo:

    Tengo amistades nuevas, y con ilusion por nuevos proyectos.Superacion y sobre todo realizacion sobre ellos.Empezando a ser feliz.!!!!
    En mi opinion, tienes el exito garantizado Cristina.;)

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  5. NINO MEDRANO dijo:

    ME GUSTA MUCHO TU DIÁCTICA LITERARIA

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